Ensayo en fase I
| | Primeros pasos de una vacuna contra un tipo de cáncer de pulmón | El equipo de Joachim Aerts, del centro médico Erasmo de Roterdam (en Holanda), lleva tiempo probando la eficacia de una vacuna contra el mesotelioma. Sus trabajos en animales mostraron que las células dendríticas del propio sistema inmune eran capaces de frenar la enfermedad, y ahora acaba de publicar sus resultados con los 10 primeros pacientes que han probado la terapia.
|  | La idea de dar con una vacuna capaz de atacar a las células
tumorales no ha resultado tan fructífera en la realidad como
les hubiese gustado a los científicos. Algunos de los
intentos desarrollados hasta ahora han funcionado sólo a
medias, así que hay que ser cautos con el nuevo avance
publicado esta semana: una terapia inmunológica eficaz
contra un tipo de tumor pulmonar, el mesotelioma.
La teoría es atractiva: si el sistema
inmunológico del organismo humano fuese capaz de identificar
y atacar las células tumorales como hace contra los virus o
bacterias externas, tal vez las propias células defensivas
pudiesen acabar con ellas desde dentro. Pero no es tan sencillo, porque
es necesario lograr una respuesta inmune suficientemente intensa para
que tenga potencial anticanceroso, pero sin efectos secundarios
indeseables.
El último intento se acaba de dar a conocer en las
páginas de la revista 'American Journal of respiratory and
Critical Care Medicine' con uno de los tipos de cáncer
más mortales, el mesotelioma. Este tumor se produce en la
pleura, la membrana que recubre los pulmones, y está
fuertemente relacionado por la exposición a asbestos, un
componente tóxico que se empleó durante
décadas en la construcción antes de su
prohibición.
El equipo de Joachim Aerts, del centro médico Erasmo de
Roterdam (en Holanda), lleva tiempo probando la eficacia de una vacuna
contra el mesotelioma. Sus trabajos en animales mostraron que las
células dendríticas del propio sistema inmune
eran capaces de frenar la enfermedad, y ahora acaba de publicar sus
resultados con los 10 primeros pacientes que han probado la terapia.
Como explica a ELMUNDO.es el doctor Carlos Camps, oncólogo
del Grupo Español de Cáncer de Pulmón
(GECP), el trabajo "es muy interesante", porque supone la
demostración de que es posible; aunque como advierte con
cautela, aún es necesario depurar la técnica y
llevar a cabo ensayos clínicos más amplios. "Es
posible", admite, "que al final no funcione, como ha ocurrido en otros
intentos de vacunas contra el melanoma".
Seguridad y
eficacia
Se trata de un ensayo en fase I, cuyo primer objetivo era demostrar que
la terapia también es segura en humanos; aunque
adicionalmente han observado indicios de eficacia. Los investigadores
extrajeron células dendríticas inmaduras del
sistema inmune de 10 pacientes con un mesotelioma en fases iniciales
que sí habían respondido a la quimioterapia.
En el laboratorio, estas células defensivas fueron tratadas
para que 'reconociesen' como extraños los
antígenos del tumor y, posteriormente, se volvieron a
inyectar en su organismo (mediante tres pinchazos repartidos a lo largo
de dos semanas). Aunque el trabajo es aún experimental para
extraer conclusiones firmes, los investigadores observaron en las
muestras de sangre de los participantes un aumento significativo de
anticuerpos, las sustancias que produce el organismo cuando detecta
elementos 'extraños', y apenas se registraron algunos
problemas de fiebre y síntomas parecidos a la gripe al
día siguiente del pinchazo.
"Detectamos respuesta inmune en un número mínimo
de pacientes tras la vacuna; si esto se traduce en una mejora de la
supervivencia a largo plazo deberá ser dilucidado por
futuros trabajos", reconocen. De hecho, reconocen, tres de los
pacientes mostraron una regresión tumoral, pero no se puede
concluir que se deba a la vacuna.
Aunque el asbesto está ya prohibido desde hace
años en la mayoría de países
desarrollados, el mesotelioma es una enfermedad que puede tardar entre
20 y 50 años en desarrollarse desde el momento de la
exposición. Por eso, el doctor Aerts alerta de que la
incidencia y mortalidad por este cáncer aún
seguirán aumentando de aquí hasta el
año 2020 a medida que vaya dando la cara. La esperanza media
de vida después del diagnóstico no supera los 12
meses con los actuales regímenes de quimioterapia, por lo
que como los investigadores subrayan, "es urgente seguir trabajando en
vías alternativas que lleven hasta nuevas terapias". (El Mundo)
|  | Fecha: 09/03/2010 | | |
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